lunes, 1 de junio de 2015

EL MITO DE PROMETEO

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Cielo y tierra habían sido creados; el mar se mecía en sus orillas y en su seno
jugueteaban los peces; en el aire cantaban, aladas, las aves, pululaban en el suelo los 
animales, pero faltaba aún la criatura en cuyo cuerpo pudiera dignamente morar el
espíritu y dominar desde allí todo el mundo terreno. Apareció entonces en la tierra
PROMETEO, vástago de la vieja estirpe de los dioses que ZEUS destronara, hijo de
JAPETO, que lo era de URANO, nacido de la tierra, dotado de gran ingenio. Bien sabía
este que en el suelo dormitaba la semilla del cielo; por eso tomó arcilla, la humedeció 
con agua del río, la amasó y modeló con ella un ser a imagen de los dioses,señores
del mundo, para animar este amasijo obra de sus manos, pidió a las almas de todos
los animales, cualidades, buenas y malas y las encerró en el pecho del hombre.
Entre los olímpicos tenia una amiga, ATENEA,(diosa de la sabiduría), quien admirada
de la obra del hijo del TITAN, infundió en la figura semi animada el espíritu, el
hálito divino.

Asi nacieron los primeros hombres, y no trdaron en multiplicarse y llenar la tierra

Durante largo tiempo, sin embargo no supieron como servirse de sus nobles
miembros y de la divina chispa que recibieron. Miraban en vano, sin ver, oian
sin oir. Vagaban como fantasmas, sin poder ayudarse de lo creado, desconocian el arte 
de excabar las piedras y trabajarlas, de cocer ladrillos con barro, y con todas rstas cosas
construirse viviendas. Pululaban bajo el suelo en cavernas donde jamás penetraba
el sol, como inquietas ormigas. No cocian las señale seguras anunciadoras del
invierno, de la primavera con sus flores, del verano consu riqueza de frutos.
Cuanto hacian era sin plan ni concierto.

Y he aquí que PROMETEO se despertó nel interés por sus criaturas. Les enseño a

observar la salida y puesta de los astros, las inició en el arte de contar, en el de la
escritura, les enseño a reducir a los animales al yugo y  a utilizarlos como
compañeros de trabajo; acostumbró a los corceles a la brida y al carro,
inventó barcas y velas para navegar.Se preocupó igualmente de los demás
aspectos de la vida de los humanos. Antes no sabian emplear estos remedios
en sus endermedades, desconocian los unguentos que mitigan el dolor.

No hacía mucho reinaba en el cielo, junto con sus hijos, ZEUS que había destronado a su 

padre CRONOS y a la antigua raza de dioses de la que también descendía PROMETEO.

Y he aquí que los nuevos dioses fijaron su atención en el linaje de hombres que acababa de

nacer. Le exigieron les rindiera homenaje, a combio de proteccion que pensaban dispensarle
Se celebró en Grecia una asamblea de nortales e inmortales, y en ella se estipularon los 
derechos y deberes de los hombres. Como abogado de sus humanas criaturas se presentó en
la asamblea PROMETEO, con objeto de velar para que los dioses ni impusieran
excesivas cargas a los mortales en pago de la protección otorgada.
Pero su listeza incitó al hijo de los TITANES a engañar a loa dioses. En nombre 
de sus criaturas sacrifico un gran toro, generendo un engaño a los dioses en el reparto. 
Pero ZEUS, el padre de los dioses, el omnisciente, vió el engaño y dijo : "hijo de JAPETO,
 rey ilustre, buen amigo, " ¡que desiguales has hecho las partes". Creyó entonces PROMETEO
 haberlo engañado y, sonriendo parasus adentro, dijo : "ilustre ZEUS, el mas grande de
 los dioses eternos, escoje la parte que el corazon en tu pecho te aconseje".
Zeus sntió la indignación en su alma, per simuló no daese cuenta de la superchería e, irritado,
exclamó:"¡ bien veo amigo Japetónida, que no has olvidado todavia el arte del fraude"

Resolvió ZEUS vengarse de PROMETEO por si engaño y negó a los mortales el último don

 que necesitaban para alcanzar la plena civilización: el fuego. Mas, también aqui supo
componerselas el astuto hijo de JAPETO. Cogiendo el largo tallo del jugoso hinojo
gigante, se acercó con el al carro del sol que pasaba y prendió fuego a la planta.
Provisto de aquella antorcha bajó a la tierra y pronto la primera hoguera flameó
hacia el cielo, inmediatamente y para reemplazar el uso del fuego, que no podía ya 
arreebatar a los mortales, ideó para ellos un nuevo mal: HEFESTO (dios del fuego), famoso
 por sus habilidadesformaría la estatua de una hermosa doncella. La propia ATENEA que, celosa de 
PROMETEO, se había trocado en su enemiga, ehó sobre la imagen una vestidura blanca y 
reluciente, le aplicó sobre el rostro un velo que la virgen nantenía separado con las manos,
la coronó de frescas flores y le ciño el talle con un cinturon de oro., artística obra que
HEFESTO ofrendara tambien a su padre, adornada maravillosamente con policromas
figuras de animales. HERMES (el mensajero de los dioses), otorgaría el habla a la bella imagen,
y AFRODITA le daria todo su encanto amoroso. De este modo ZEUS, bajo la apariencia de un 
bien. había creado un engañoso mal, al que llamó PANDORA. es decir, la omnidotada
: pues cada uni de los inmortales había conferido a la doncella algún nefasto obsequio
para los hombres. Condujo entonces la virgen a la tierra, donde los mortales
vagaban mezclados con los dioses, y uno y otros se pasmaron ante la figura incmparable
Pero ella se dirigió hacia EPIMETEO, el ingenio hermano de PROMETEO, llevandole el regalo de ZEUS. En vano aquel había advertido a su hermano que nuna caceptase un regalo venido del
olímpico ZEUS, para no ocacionar con ello un daño a los hombres: debía rechazarlo
inmediatamente. EPIMETEO se olvido de aquella palabras, acogio gozoso a la hermosa doncella
 y no se dió cuenta del mal hasta que ya lo tuvo. Pues hsta entonces las familias de los 
hombres, aconsejadas por su hermano, habian vivido libres del mal, no sujetos a un trabajo
gravoso, exentos de la torturante enfermedad. Pero la mujer llevaba en sus manos su regalo
una gran caja provista de una tapadera. Apenas llegada a EPIMETEO abrio la tapa y en seguida
volaron del recipiente innumerables males que se desparramaron por la tierra con la
velocidad del rayo. Oculto en el fondo de la caja había un único bien: la esperanza; pero 
siguiendo el consejo del padre de los dioses, PANDORA dejó caer la cubierta antes de que 
aquella pudiera hechar a volar. encerrandola para sirmpre en el arca.
Entretanto la desgracia llenaba, bajo todas las formas, tierra, mar y aire. Las enfermedades se deslizaban dia y noche entre loa humanos, solapadas y silenciosas, pues ZEUS no les había dado la voz. Un tropel de fiebres sitiaba la tierra, y la muerte, antes remisa en sorprender a los hombres
precipitó su paso.

Despues ZEUS dirigió su venganza contra PROMETEO. Entregó al culpable a HEFESTO y sus

criados, CRATOS y BIA (la coerción y la violencia), quienes debieron arrastrarle a las
soledades de ESCITIA, y alli, sobre un espantoso precipicio, encadenarle con cadenas
indestructibles al muro de roca del CAÚCASO.

HEFESTO cumplió a desgano el mandato de su padre, pues amaba en el hijo de los TITANES

al consanguineo descendiente de su abuelo URANO, a un vástago de los dioses de tan alta alcurnia comon ZEUS. Con palabras llenas de piedad y bajo los improperios de susa brutales servidores
mandó a estos a que hiciran el cruel trabajo.

Y así hubo de permaneer PROMETEO suspendido de la desolada peña, de pie, insomne, sin

nunca poder doblar la cansada rodilla, "exalaras muchas inutiles quejas y suspiros - le dijo
HEFESTO -, pues la voluntad de ZEUS es inexorable, y todos aquellos que llevan poco
tiempo disfrutando de un poder usurpado son duros de corazón", en realidad, el tomento del cautivo
debía durar eternamente o por lo menos 30,000 años. Aunque suspirando y quej.andose a veces,, aunque llamando, como testigos de su dolor, a los vientos y a los rios, las fuentes y a la olas del mar
a la madre tierra y a los astros del zodiaco que todo lo ven, su animo no se doblego. " debe soportar la desicion del destino - dijo - todo aquel que sabe comprender la fuerza invencible de la necesidad"
Tampoco se dejo nmover por las amenazas de ZEUS a decifrar la oscura profecía de que un
nuevo lazo matrimonial depararía al soberano de los dioses la perdicion y la caida. ZEUS cumplio su palabra: envió al prisionero un águila que, huesped diario. se nutria de su higado. eln cual consumido se regeneraba constantemente. Aquel tormrnto no habría de cesar hasta que se presentase un
redentor que, aceptando voluntariamente la muerte, se aviniese en cierto modo a reeplazarle.
xxx

Finalmente llegó para el infeliz el día de la liberación, despues de haber permanecido por 

espacio de siglos suspendido de la roca y sufriendo torturas espantosas, acertó a pasar
HÉRCULES camino a las HEPËRIDES y en busca de sus manzanas. Al ver colgando en el
CAÚCASO al nieto de los dioses y con la esperanza de poder aprovecharse de su buen consejo
se apiadó de su destino al ver como el águila, posada sobre las rodillas de PROMETEO
devoraba el higado del infeliz. Dejando entones la maza y la piel de león, tendió su arco
 y disparó la flecha, ahuyentando al ave cruel de la entraña del atormentado. Acto seguido
desató sus ligaduras y se alejo con el redimido. No obstante para que se cumpliera la
condicion del rey de los dioses, puso en su lugar al CENTAURO QUIRÓN, quien se declaró
presto a morir en aquel sitio, pues que antes era inmortal. Mas para que no quedase incumplida
la sentencia de ZEUS, que ordenaba a PROMETEO a permanecer desterrado en la roca
durante un tiempo mucho mas prolongado, tuvo este que llevar en adelante un anillo de hierro 
en pie que se encontraba una piedrecita arrancada de las peñas del CAÚCASO, de este modo
ZEUS pudo jactarse de continuar teniendo a su enemigo cautivo a la montaña.


















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