viernes, 21 de junio de 2019

EL SENDERO




Algunas personas pasan la vida preguntándose donde esta la verdad- dijo un maestro-, así que un día decidió señalar en una dirección cualquiera, intentando demostrar que lo importante es recorrer un camino, y no quedarse pensando en el.
 Pero en lugar de mirar en la dirección que le señalaba, el hombre que había hecho la pregunta comenzó a examinarle el dedo, tratando de descubrir donde estaba escondida la verdad. 
Cuando la gente busca un maestro, solo busca aprovecharse del esfuerzo del maestro, para no gastar sus energías  y así jamas llegara a ninguna parte. porque todo ese sendero que recorrió el maestro, ya dejo de ser, pues todo cambia a cada momento, y un sendero conocido te llevara a un destino que tampoco ya es el mismo, ... cada uno debe emprender un sendero y darle la dirección que nos lleve a la verdad, un rió tiene un sendero definido, un curso que no puede cambiar.
El Buda busca la verdad, transitando su sendero interior hasta alcanzar la iluminación  para luego hacer que sus discípulos desarrollen las cualidades necesarias para llegar a la tan anhelada paz del espíritu  A través de los Evangelios se podrá advertir que las enseñanzas Jesús tienen lugar en dos circunstancias: bien cuando viajaba, bien alrededor de una mesa.. Nada de lugares escogidos, nada de practicas sofisticadas y difíciles  los apóstoles prestaban atención a lo que decía  cuando andaban o comían  cosas que hacemos todos los días de nuestras vidas.Precisamente porque lo hacemos todos los días  no damos ningún valor a las enseñanzas que están escondidas en nuestros quehaceres diarios. Pensamos que las cosas sagradas son accesibles para los gigantes de la fe y la voluntad, y pensamos que aquello que hacen las personas es demasiado pobre para ser aceptado con alegría por Dios.
En busca de nuestros sueños e ideales, muchas veces colocamos en lugares inaccesibles todo lo que esta al alcance de la mano. Cuando descubrimos el error, en lugar de alegrarnos por haber comprendido nuestros fallos, nos dejamos llevar por la culpa de haber dado pasos errados, de haber malgastado nuestras fuerzas en una búsqueda inútil, de haber disgustado a quien deseaba nuestra felicidad. Y es entonces cuando corremos el peligro de acercarnos a los "maestros" o "gurus" que nos ayudaran a recuperar el tiempo perdido.
Pero no es así  aunque el tesoro este enterrado en tu casa, solo lo descubrirás cuando te hayas alejado.
Si Pedro no hubiese experimentado el dolor de la negación  no hubiese sido escogido jefe de la iglesia. Si el hijo prodigo no hubiese abandonado todo, jamas habría sido recibido con jubilo por su padre.
Si Buda no hubiese decidido vivir una vida de sacrificio durante muchos años, jamas hubiese entendido el placer de la alegría  Algunas cosas en nuestras vidas tienen un sello que dicen: " solo comprenderás mi valor cuando me pierdas y me recuperes". De nada sirve acortar este camino.
Hay un viejo dictado mágico  cuando el discípulo esta listo, aparece el maestro. cuando se da cuenta que el maestro es una persona igual a las demás  el discípulo se siente herido, siente desesperación y el deseo de abandonar la búsqueda, cuando, en realidad, es así como debe ser, es esto lo que nos hace libres para labrarnos nuestro propio camino.







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